Pirotecnia en Zona Norte: entre la prohibición y las recomendaciones

 

Es una tradición milenaria en las celebraciones, pero una actual fuente inagotable de polémica. Sostiene una industria que genera miles de puestos de trabajo e ingresos, sobre todo en épocas festivas, pero también llena las guardias de los hospitales de quemados y heridos. Al ritmo que su venta no para de avanzar, entidades proteccionistas de animales e instituciones de familias de personas con discapacidad aceleran campañas para alertar sobre las consecuencias de los ruidos que provoca. Cada diciembre, el debate sobre la pirotecnia se reabre para dar lugar a nuevas discusiones, pero con el mismo final: aunque parcialmente desalentado, su consumo y comercialización siguen vigentes.

A pesar de movimientos crecientes en contra de la pirotecnia, surgidos desde diversos sectores sociales, parte del paisaje cotidiano de fin de año son los puestos de expendio de cañas voladoras, petardos y globos aerostáicos. En el mejor de los casos, hipermercados y shoppings albergan a locales habilitados de marcas reconocidas. Sobre las fechas de mayor demanda, proliferan en cada barrio de la región puntos de venta ilegal, con escasas normas de seguridad. En muchos casos, se trata de familias que buscan sumar unos pesos más a sus ingresos, aprovechando la ocasión; es un negocio extra con mucho riesgo: objetos explosivos yaciendo horas al sol del verano, sin medidas preventivas de almacenamiento, constituyen un combo de alto peligro para quienes los manipulan.

En la mayoría de los municipios de Zona Norte hubo intentos y proyectos para prohibir la comercialización de pirotecnia, pero sin éxito. El caso más reciente fue en Escobar: el mes pasado, el Concejo Deliberante dejó por votos de mayoría en comisión un proyecto para prohibir los fuegos de artificio. Situaciones similares se replicaron en toda la región. Las comunas, no obstante, emiten comunicaciones oficiales en las que desalientan su uso y recomiendan tomar recaudos y cuidados especiales para manipularla.

En Pilar, desde el proyecto Juega Juampi (que busca la inclusión social de las personas con discapacidad por medio de la tecnología) lanzaron una campaña para alertar sobre el mal que le hacen las explosiones a los chicos con autismo, TGD u otras condiciones neurobiológicas o psicológicas. En ese distrito, la pirotecnia es de venta permitida.

La ciudad de Tigre permite la utilización de fuegos artificiales, menos en una extensa porción de su terreno. Desde 2011, el emprendimiento Nordelta prohibió su uso en todos sus barrios. «Los fuegos artificiales originan sustancias tóxicas como azufre, clorato de potasio y ácidos muy peligrosos, que se desprenden durante la combustión por el uso de pirotecnia y pueden afectar el delicado ecosistema de los Lagos; así como también, generar una eventual propagación de incendios incidentales, que además de representar un riesgo para el entorno, pueden tener consecuencias graves sobre las personas. No olvidemos las mascotas, que sufren con los ruidos estruendosos, llegando a provocarles ansiedad, miedo descontrolado, taquicardia y hasta podrían escapar de sus casas buscando otro refugio», indica la Asociación Vecinal Nordelta al argumentar la medida.

Por su parte, la Comuna de San Isidro lanzó una campaña en redes sociales para cuestionar la utilización de pirotecnia en los festejos: «EN ESTAS FIESTAS, NO USES PIROTECNIA Es peligroso y perjudicial para la salud de todos», afirma la iniciativa «Pirotecnia Cero» en el municipio sanisidrense que, por otro lado, tampoco pone candado a la comercialización de estos productos en su jurisdicción.

En septiembre pasado, la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires declaró inconstitucional una ordenanza del partido de General Alvarado donde se declaraba la “pirotecnia cero”. Esta decisión judicial dejó abierta la puerta para que 19 municipios deban cambiar su reglamentación, entre ellos Avellaneda, Bahía Blanca, Berisso, Berazategui, Bragado, Chascomús, Chivilcoy, Coronel Rosales, Coronel Pringles, Florencio Varela, General Alvarado, Junín,  Lezama, Rivadavia, San Pedro, Ramallo, Olavarría, Salliqueló y Quilmes.

La División de Oftalmología del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) estima que el 75% de las lesiones oculares en Navidad y Año Nuevo por la inadecuada manipulación de pirotecnia, seguida de los “corchazos” al abrir bebidas (15% de los casos) y las peleas callejeras o las balas perdidas y los incidentes de tránsitos.

Los principales cuidados a tener en cuenta a la hora de comprar fuegos de artificio:

-Si se usa pirotecnia, debe incluir la leyenda “Autorizado por el Renar” con el número de registro correspondiente y los datos del fabricante o el importador. La venta de artículos de alto poder a menores de 16 años está prohibida.

-Debe manipularse por adultos en lugares abiertos, lejos de edificios; no hay que guardarla en los bolsillos ni arrojarla contra muros, cajas de luz o de gas.

-No debe sostenerse con las manos ni colocarse en botellas o latas, sino que debe mantenerse en el piso.

-Si un producto no explota, no debe tocarse aunque la mecha parezca apagada. Hay que apagarlo con abundante agua y mantenerse lejos.

-No dejar los artículos al sol o cerca de fuentes de calor.

-No manipular fuegos artificiales si se bebió alcohol.

-Hay que saber que las chispas pueden prender fuego la ropa y causar heridas graves en los ojos. Las estrellitas no son inofensivas.

-No arrojar aerosoles al fuego.

-Si un petardo tiene mecha corta, es peligroso porque no da tiempo a encenderla y alejarse.

-Aunque las lesiones suelen ser relativamente leves, también provocan traumatismos graves.

Qué hacer en caso de accidente:

-Si toma fuego la ropa se lo debe sofocar envolviendo al accidentado con una manta o haciéndolo rodar por el suelo. Nunca debe caminar y menos correr.

-Lavar la zona lesionada con agua fría o helada, disminuye el edema y calma el dolor.

-Nunca colocar cremas, pomadas, ungüentos caseros o medicinales.

-Cubrir la zona afectada con paños limpios, toallas o sábanas.

-Concurrir al centro médico más cercano.

-En caso de accidentes con compromiso ocular, no tocar ni realizar ninguna maniobra sobre los ojos.

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