Qué tener en cuenta a la hora de construir una casa en el Delta

Damián Beccar Varela es arquitecto, especializado en zonas ribereñas. Desde joven fue navegante y conocedor de los rincones del Delta bonaerense. Combinando sus dos pasiones, el diseño y el río, se transformó en un clínico detallado sobre las construcciones en convivencia con las corrientes fluviales.

Considerada una de las zonas más requeridas para emprendimientos, el Delta de la Zona Norte -Tigre, Escobar, San Fernando- es una marca registrada del segmento inmobiliario, donde los desarrollos no se detienen.

Por supuesto, al construir en el Delta hay que tener en cuenta varias cuestiones. En ese sentido, el especialista afirma que es fundamental “estar preparado para escuchar los mensajes del río, las corrientes, las lluvias. Si se trata de imponer sistemas que no son acordes al lugar, la naturaleza y la gente te lo harán saber”.

Beccar Varela afirmó también la importancia de “observar antes de definir un sistema de construcción. Recorrimos bastante y vimos que la madera como el tingladillo, que se usa mucho, demanda bastante mantenimiento”.

El profesional no dejó fuera del análisis un aspecto que debe ser prioritario. Al estar metido en un ecosistema natural, es preciso tomar recaudos para cuidarlo: “Algunas cosas que se pueden hacer para respetar el ambiente son usar maderas de reforestación, apoyar la construcción sobre pilotes y evitar los fletes pesados”.

Finalmente, recomendó: “Tirarse a la pileta, conocer a los isleños y confiar en ellos. Hay excelentes proveedores”.

La primera

La primera casa en el Delta tigrense proyectada y desarrollada por Damián Beccar Varela es un mix entre el estilo ribereño y los ranchos de campo australianos, con detalles cálidos y toques de modernidad.

Para reducir el impacto ambiental, se optó por una construcción en seco, con frente en siding e interior de madera, que se apoya en una platea de hormigón con una elevación de 50 centímetros.

“En el exterior, creamos volúmenes que le dan un aire moderno a la casa; pero por dentro hay una construcción fiel al lugar, con detalles como las cabriadas de madera”, nos explica Beccar Varela.

Para extender la galería se generaron dos usos diferentes: uno cubierto y otro despejado, con un jardín de granza de mármol y dos bancos, que permite la entrada de luz al living. En la galería, el espacio más vivido de la casa, se colocaron sillones (Compañía Nativa) y un ventilador (Oliver Sur). Las aberturas son de PVC con vidrio doble.  El piso es de deck de lapacho y el techo de chapa.

La madera de lapacho que se usó para los pisos de toda la casa era de las tribunas de la cancha del Club Ferrocarril Oeste.

El comedor está integrado a la cocina. Tiene mesa de lapacho (Antigüedades González), sillas ‘Tólix’ (Landmark) y sillas con fundas de tussor pintado a mano (Casa Galpón), lámpara galponera (Mercado Libre) y cortinas de gasa rústica.

Entre el siding y la madera del revestimiento, hay un relleno que garantiza una eficiente aislación. En el living, chimenea con frente de hormigón encofrado claro. Un tablón de madera de curupay funciona como asiento o superficie de apoyo.

La cocina está separada del comedor por una barra con frente multilaminado y tapa de mármol, cuya continuidad conforma una mesada en U. En la parte interior, todo es espacio de guardado.

En el baño principal y en el de huéspedes, optaron por pisos calcáreos con diseños en blanco y negro, muy bien acompañados por azulejos ‘Subway’, un lavatorio nuevo, pero de estilo antiguo, y un espejo.

Las fotos de este proyecto pueden verse en el Instagram Casa.Pi

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