El influencer que surgió de Santa Bárbara

Rodolfo Pirovano asombra a miles de personas con sus imágenes en Instagram. Su búnker, el barrio privado de Tigre.

Rodo y su mejor amigo: el dron.
Rodo y su mejor amigo: el dron.

 

Por diversión, Rodolfo Pirovano comenzó a tomar imágenes con su dron y subirlas a una cuenta en Instagram. Tuvo tanto éxito que su trabajo audiovisual hoy es seguido por más de 40 mil personas y es considerado uno de los principales influencers de esta red social en el país.

Desde su casa en el barrio privado Santa Bárbara, de Tigre, Rodolfo contó a la revista Tigris su devenir de estudiante de marketing a un referente de las redes sociales.

Su primer trabajo fue en una multinacional. Para despuntar el vicio y canalizar sus ganas de hacer algo distinto, empezó a darle una mano a su hermano, Aquiles, en la agencia de publicidad que estaba armando -hoy llamada Jack Brothers-.

“Me podía quedar hasta las tres de la mañana y estaba todo bien porque me veía mucho más cerca de lo que estaba buscando”. Al tiempo lograron un par de clientes fijos y “Rodo” largó su trabajo para dedicarse de lleno a la agencia. Fue en ese momento que con Aquiles se sumergieron en las redes sociales. Y descubrieron Instagram: “Al principio me metí por curiosidad y lo que posteaba no tenía nada que ver con el laburo. Subía fotos y videos de mi día a día, y de a poco empecé a sumar seguidores. Mi hermano también se puso con todo y cuando nos quisimos acordar, teníamos miles de seguidores”.

Casi sin darse cuenta, Rodolfo se había convertido en un influencer, como se los conoce en el rubro a los instagrameros capaces de influir en los públicos que resultan atractivos para las marcas.

Lo que para Rodo arrancó como un pasatiempo, terminó siendo una oportunidad de negocio, confirmando la máxima de que si elegís un trabajo que te guste, no vas tener que volver a trabajar ni un día más en tu vida.

“Lo que las empresas me piden es que sea yo mismo, haciendo lo que hago siempre: lifestyle. Me muevo mucho al aire libre porque ahí están las mejores imágenes. La locación es más del cincuenta por ciento de la foto. Las empresas me arman un escenario piola y yo genero contenido. Lo único que me piden es que arrobe las imágenes donde aparezca algo relacionado con la marca. Hace poco, GoPro lanzó un par de productos y me llevó a Lake Tahoe, en Sierra Nevada. Mi trabajo era básicamente estar ahí y documentar todo generando contenido a mi manera. Un golazo”, relató.

Rodo pasa el dedo por su iPhone 7 y muestra las miles de fotos que acaba de sacar su dron desde el aire. Postales de Santa Bárbara, una mejor que la otra. El aparato terminó de volar hace unos minutos y él ya tiene todas las imágenes en su celular.

“La tecnología es una realidad y hoy está al alcance de todo el mundo. Está bueno tener un dron, obvio, pero hoy un smartphone de medio pelo para arriba te saca unas fotos increíbles y las subís en un minuto. La clave está en la creatividad para hacer cosas distintas, que despierten el interés de la gente que te lee. No son cosas sofisticadas y hay mucho de prueba y error. Se trata de crear o identificar historias y contarlas a través de las imágenes”.

 

Fuente: Revista Tigris

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