Escándalo: jueza en Pilar, acusada de “vender” adopciones

Alejandra Velázquez está acusada por recibir dádivas a cambio de otorgar trámites de adopción exprés a parejas residentes en barrios de Zona Norte.

 

La jueza Velázquez enfrenta graves acusaciones, que llevaron a su suspensión.

Durante casi seis años, la doctora Alejandra Claudia Velázquez ocupó la titularidad del Juzgado de Familia N° 1 en Pilar. Días atrás, el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios en La Plata, suspendió a la magistrada de forma unánime y se le otorgó un apartamiento preventivo. La causa: sospechas de recibir dádivas para el otorgamiento de adopciones.

El procedimiento fue iniciado a raíz de la denuncia presentada por el Colegio de Abogados de San Isidro que fue acompañado por la Procuradora General de la Corte, María del Carmen Falbo.

A mediados del año pasado, se había decidido denunciar y acusar a la jueza “por considerarla incursa en las causales de destitución previstas por los artículos 20 (delitos) y 21 (faltas) de la ley 13.661”.

En la acusación se habla de profundas irregularidades en cuanto a trámites de adopción, bajo la «sospecha de recibir dádivas y regalos a cambio de beneficiar a parejas afincadas en countries de Zona Norte con hijos entregados de forma express», publica la agencia InfoGEI.

Fue precisamente el pedido de la jueza de una lista de espera de padres con nombres y apellidos a un organismo porteño lo que disparó la investigación de la Corte bonaerense y las denuncias en su contra.

Según publica el portal Infobae, una fuente afirma que «se aprecia una alteración del sistema de preferencias por orden de tiempo y características en las fechas, también una alteración de registro de orden de chicos en situación de ser adoptados. Aparece gente que en muy pocos meses se lleva un bebé. También, el caso de dos hermanas que se llevaron bebés para cada una con muy poco tiempo de diferencia. Se habla de regalos y dinero que llegaba al juzgado, por otra parte».

Con todo, a la jueza se la acusa además por más de 600 expedientes firmados en su juzgado pero en su ausencia, mientras estaba de viaje. También, de faltar al cuidado de los menores cuya guarda estaba a su cargo, de no visitarlos y desatenderlos totalmente.

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