Alerta alacranes: qué hacer para prevenir

Como las arañas u otros insectos, los alacranes forman parte de la fauna habitual de la Zona Norte. Aunque en épocas de frío suelen vivir ocultos, el verano les otorga conductas más activas y suelen ser más frecuentes los encuentros con las personas.

La presencia de ejemplares venenosos, cuya picadura puede causar graves daños a la salud, pone alerta a la población en cada época de calor, sobre todo, cuando se conocen públicamente el hallazgo de estos arácnidos en zonas urbanas.

Días atrás, en Pilar fueron encontrados dos alacranes de la especie ponzoñosa en el barrio Morelli, una zona urbana cercana a la Panamericana, incluso con un jardín de infantes en las cercanías. No se reportaron ataques, pero el episodio encendió la alarma.

Los alacranes eligen para vivir los pastizales, huecos de paredes viejas, escombros, montículos de leña y otros hábitats similares, que son muy frecuentes de encontrar en la región, poblada de casas quintas con jardines, parques, galpones y otros lugares donde son habituales la fuerte presencia de insectos, de los cuales el escorpión se alimenta. Es sabido que, para hallar a un animal silvestre, deberá buscárselo cerca de su fuente de comida.

A partir de esta situación, la Municipalidad de Pilar difundió una serie de recomendaciones y medidas a tomar preventivamente para minimizar los riesgos de tener alacranes en casa.

Desde el área de Zoonosis de esa Comuna explicaron que, si bien se realizan fumigaciones ante denuncias por aparición de alacranes, nunca se los logrará erradicar totalmente por ser parte de la fauna autóctona de la zona.

Para proteger el interior de las viviendas, se recomienda utilizar rejillas sanitarias en desagües de ambientes y sanitarios. También, controlar las entradas y salidas de cañerías, aberturas y hendiduras.

Otra de las recomendaciones es colocar mosquiteros y burletes en puertas y ventanas.

Además, se solicita revocar las paredes sin dejar espacios vacíos, reparar grietas en los pisos, paredes y techos.

También es recomendable controlar cámaras subterráneas, cañerías, sótanos y huecos de ascensores -en caso de edificios- y oquedades en las paredes.

Cuando se está dentro de la casa, es importante no dejar ropa en el piso (esta es una medida que nos proteje de arañas peligrosas también), revisar y sacudir prendas de vestir y calzados, sacudir la ropa de cama antes de acostarse o acostar un bebé o niño, tener precaución cuando se examinan cajones o estantes, evitar caminar descalzo en zonas donde se conozca la presencia de alacranes (por ejemplo jardines).

En los alrededores de casa, se debe realizar aseo cuidadoso y periódico de las viviendas y alrededores. Efectuar control de la basura para reducir la cantidad de insectos (arañas y cucarachas) que sirven de alimento a escorpiones; evitar acumulación de materiales de construcción, escombros, leña, hojarasca porque suelen ser lugares donde se mantienen, conservan y dispersan. Y evitar juntar esos residuos con las manos.

Qué hacer ante una picadura

Los escorpiones o alacranes son invertebrados que viven en la Tierra hace más 350 millones de años. Existen 16 familias, que a su vez, se diferencian en 1500 especies.

Los escorpiones potencialmente peligrosos por la acción de su veneno, pertenecen a la familia Buthidae. En la Argentina esta familia está representada por el género Ananteris,Tityus y Zabius. El principal peligro de estas especies es la picadura, a través de la cual descarga su veneno.

Tityus trivittatus es el género distribuido con más frecuencia en la Argentina. Se caracteriza por tener la cola con doble punta. Se presenta en zonas urbanas, en estrecho contacto con el hombre. Elije lugares secos, intra o peri-domiciliarios, protegidos de la luz, (debajo de cortezas de árboles, piedras, ladrillos, cañerías, entrepisos, depósitos, pozos, etc.). Se adapta muy bien a lugares urbanos, encontrándoselo en lugares húmedos como sótanos, túneles, depósitos, desagües y cámaras subterráneas. Posee mayor actividad durante la noche y se alimenta de artrópodos, especialmente cucarachas.

Los plaguicidas deben ser aplicados siguiendo las recomendaciones del fabricante y cuidando el ambiente habitado. Ya que la concentración que se requiere para eliminarlos, es tóxica. Lo importante es combatir las cucarachas, que constituyen su alimento.

Si una persona se encuentra con un alacrán y cuenta con las medidas de protección adecuadas (que aseguren que no va a ser picada), se debe colocar al animal en un frasco herméticamente cerrado y acercarlo al centro de zoonosis más próximo.

Ante la sospecha de picadura por alacrán, debemos actuar rápidamente: colocar hielo en la zona, y concurrir al hospital para ser evaluados. No es aconsejable realizar tratamientos caseros. En caso de que en la consulta médica haya evidencia de síntomas gravedad, el paciente deberá recibir el suero antiescorpiónico para neutralizar la toxina.
De lo contrario, quedará en observación durante el tiempo que el médico crea adecuado – a fin de controlar progresión de signos y síntomas que requieran conducta diferente-.

Es importante evitar apretar o perforar el área de la picadura, no intentar succionar el veneno con la boca ni quemar o aplicar soluciones sobre la picadura.

El veneno es una neurotoxina que actúa en las terminales nerviosas periféricas, provoca la liberación de mediadores químicos que son los responsables de los síntomas. Si el veneno llega directamente a un vaso sanguíneo el dolor puede ser atenuado o faltar, al tiempo aparecerán los síntomas generales. Los niños son quienes están más expuestos por el tipo de reacción que presentan frente al veneno. Los adultos raramente presenten reacciones graves, salvo ancianos o aquellos que presenten otras enfermedades como asma, hipertensión, diabetes, insuficiencia cardiaca o estado nutricional alterado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *